Hoy en Cocina con Alma…Crema de Limón con crujiente de Galleta.

   

🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋

Soy la loca del chocolate. Si me preguntas que me gusta de verdad a la hora de tomar postres, es cualquier cosa que lleve chocolate. Pero de vez en cuando, me apetece algo fresquito y diferente, y he de decir que entre mis amigos, esta crema de limón es un clásico que siempre repito porque les encanta. Y yo lo hago de mil amores porque además… Es facilísimo!!!

Eso sí, de dieta no es. 

Os cuento cómo hacer este postre y  te prometo que quedarás como una reina con muy poco esfuerzo!!!

   

Para el crujiente de galleta, las que tengáis en casa. Las tipo digestive van muy bien y tienen menos azúcar y más fibra, también las chiquilín quedan muy ricas, pero cualquier galleta sirve, y dependiendo de los que seáis, calcula que unas 5 galletas por persona. Bien machacaditas en el mortero, y derretimos 150 gramos de mantequilla. Mezclamos bien hasta hacer una pasta y la ponemos en el fondo de los vasitos que vayas a usar. O copitas, o cualquier molde. Se creativa! Lo que tengas en casa. No hace falta que aprietes la base. Acomódala ocupando un dedo o dos.

   

Después mezclamos:

El zumo de dos limones, con 250 gramos de leche condensada. Mezclamos bien hasta hacer una crema. Después montamos 300 gramos de nata, que azucaramos ligeramente, y que envolvemos con la crema de limón. Despacito para que la nata no se baje y quede tipo mousse. 

Después colocas con cuidado sobre la galleta, espolvoreas con ralladura de piel de limón,  y a la nevera.

Recuerda sacar un ratito antes de tomar para que atempere la base de mantequilla y galleta. 

Y a disfrutar!!!

Recomendación. Ya sabemos que el limón es ácido, mezclado con la leche condensada se queda muy rico, dependiendo de si te gusta más o menos fuerte, añade el zumo hasta que pilles el punto que te guste a ti.

Ya me contaréis!!!

🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋🍋

Ensalada tibia para días de invierno.

En Villa prefiero el Mar nos encantan las ensaladas. Pero en invierno con el frío, la verdad que a veces da pereza. Así que me inventé esta ensalada tibia que a mí me chifla, y tiene un montón de nutrientes además de estar riquísima.

Requiere de un poquito más de elaboración que una ensalada fría,  pero merece la pena.

Es un plato sabroso y completo y admite todas las variaciones que puedas imaginar. Yo la hice anoche y quedo así. Estos son los ingredientes!!!

Preparas la base de lechuga y berros y la aliñas con  un poco de aceite y sal.

Preparas la cebolla y los champiñones en trocitos y los doras  en una sartén con aceite hasta que se pochen. Ya con la sartén apagada añades el queso en trocitos y lo dejas un poco para que se temple con el resto.

Mientras, preparas el aliño que es una vinagreta:

Para los que no lo sabéis, una vinagreta es emulsionar el aceite de oliva con otros ingredientes de manera que te queda una especie de salsa cremosa.

Pones aceite de oliva, le añades el zumo de un limón, una pizca de sal, una cucharada de miel, y un poquito de mostaza, y lo bates con una varilla.

Puedes usar cualquier mostaza, pero yo recomiendo  una que nos tiene enganchados en casa. Si te gusta la mostaza de sabor fuerte y picante, no dejes de probar la que hay en el LIDL !!!!

No te dejes engañar por el precio porque aunque solo cuesta 0’40, y viene en bote parecido al de la pasta de dientes, es deliciosa!!!

Pones encima de la base los ingredientes de la sartén, que ya han perdido un poco de temperatura, añades la vinagreta y remueves bien.

Se queda tibia, la cebolla dulce, el queso calentito, el champiñón en su punto y el toque de miel y mostaza un placer!!!

El toque final unas alcaparras pequeñitas. A mí me encantan y van muy bien con el resto de sabores.

Te atreves?

Pruébala y me cuentas!!!